Las monarquías son una de las instituciones más antiguas de todas y la pregunta es: ¿Cómo han conseguido sobrevivir? La adaptación de esta institución a los procesos sociales y políticos es fundamental para esta supervivencia, es probablemente el ser más camaleónico del mundo.
A lo largo de la historia las instituciones políticas y la sociedad va cambiando. Gracias a movimientos sociales o nuevas ideas hemos pasado de monarquías absolutistas a democracias y repúblicas, se han derrocado reyes absolutistas y gobiernos autoritarios. Pero podemos observar como en algunos países del mundo estos monarcas siguen en el poder. Los países que han sabido adaptarse mejor a estos tiempos son aquellos que se siguen manteniendo hoy en día, un claro ejemplo es la monarquía española.
Si observamos nuestra propia historia veremos cómo ha habido diversos puntos de inflexión tanto políticos como sociales y la monarquía siempre se ha sabido posicionar para mantenerse. Durante la dictadura franquista la monarquía mostró su apoyo al gobierno totalitario, cuando Franco murió fueron los primeros en estar de acuerdo y dar su total apoyo a la democracia, pero ¿cómo puedes estar de acuerdo con una dictadura y a los dos días pensar que la democracia es la mejor opción?

La monarquía española es de las más camaleónicas de todas, su capacidad de adaptación es envidiable. No debemos olvidar el 23F en el que la familia real no se pronunció hasta que estuvieron seguros de que el golpe de estado no iba a funcionar. No debemos olvidar que la monarquía nunca va a creer en la democracia ni va a quererla ya que, a nadie le gusta que le quiten sus poderes ni su influencia dada por la gracia de Dios. Si observamos cualquier periodo relevante de la historia veremos como las monarquías siempre se han posicionado de la parte que ha salido beneficiada y cuando se han equivocado lo han pagado caro.
Otro aspecto a tener en cuenta es la protección que se le da a la monarquía por parte de los medios y los gobiernos, el poder que sigue teniendo la corona es demasiado alto. Cuando ocurre algún escándalo no lo vemos en casi ningún medio de información, como ha sucedido hace una semana apenas con las irregularidades económicas del rey emérito en el que se impidió una comisión de investigación desde el gobierno.
Son demasiados los privilegios que siguen manteniendo, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad democrática que busca la igualdad, si podemos elegir a nuestros gobernantes, ¿por que tenemos la imposición de una familia que debe ser mantenida con nuestros impuestos y que nadie recuerda el motivo por el que fueron ellos los privilegiados de vivir sin realizar otra función que ser imagen pública de obras de caridad en las que ellos ni siquiera participan?
La privacidad y el ocultismo en sus cuentas bancarias, la poca transparencia sobre su patrimonio es otro de los factores que favorecen sus privilegios. Si supiéramos a ciencia cierta cual es el volumen de su patrimonio (al igual que se presenta por parte de nuestros representantes) otro gallo cantaría. Dado que en la monarquía todos sus actos están estudiados y sus acciones se realizan concienzudamente la falta de transparencia nos da que pensar que fortunas esconderán tras sus bonitas y relucientes coronas.
Al final todos estos aspectos lo único a lo que nos abocan es que del único coronavirus del que no nos vamos a librar es del que tenemos en las instituciones.
